El baño
versión CéléEn el valle del Célé no hay grandes playas acondicionadas ni decorados artificiales. Aquí todo es más sencillo, más íntimo, más natural. El río serpentea entre acantilados de piedra caliza, pueblos con encanto y orillas sombreadas. La gente viene a bañarse, chapotear, hacer un pícnic, leer a la sombra, descansar tras un paseo en canoa o, simplemente, contemplar cómo discurre el agua.
Las playas son a veces de hierba y otras de guijarros. Algunas son ideales para un descanso en familia, otras para disfrutar de un momento más salvaje, tranquilo, en un entorno casi secreto.
¡Tú eliges el ambiente que más te guste!

Plage au cœur de la nature
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